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Turismo
Hotel Villa Tijuca

En Río de Janeiro, la mayoría de los hoteles se concentran en la Zona Sur carioca. En cambio, en el Hotel Villa Tijuca apostamos por un barrio más tradicional para que los visitantes conozcan la cultura local auténtica y descubran todos los rincones de esta enorme ciudad.

Alojarse en la Zona Norte es una experiencia única, ya que ofrece todo el encanto de un barrio noble y residencial considerado como el centro gastronómico y de entretenimiento, rodeado de bares, restaurantes y tiendas. Barra da Tijuca es también una de las zonas de mayor crecimiento y efervescencia cultural, donde se han desarrollado en los últimos años multitud de áreas comerciales, lujosas urbanizaciones y grandes empresas tecnológicas.

La ubicación privilegiada del Hotel Villa Tijuca, con excelentes comunicaciones y al lado del metro (estación Afonso Pena), le permitirá conocer tanto el centro urbano de Río de Janeiro, a tan solo 5 kilómetros, y los principales atractivos turísticos entre los que se encuentran el Parque Nacional de Tijuca, la estatua del Cristo Redentor y el Estadio de Maracaná.
Parque Nacional de Tijuca y el Cristo Redentor
El parque nacional del que toma su nombre el Hotel Villa Tijuca es el mayor bosque urbano del mundo y un paraíso natural que abarca un área de casi 4 hectáreas. Dentro del parque, que también ha sido declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, se encuentran la Pedra da Gávea, el cerro del Corcovado y el pico de la Tijuca, además del emblemático Cristo Redentor, el símbolo más característico de Río de Janeiro y una de las siete maravillas del mundo moderno.
Estadio de Maracaná
A tan solo 10 minutos en coche del Hotel Villa Tijuca y a menos de 20 en metro, se encuentra el estadio más grande de Brasil. El templo del futbol de Maracaná fue inaugurado en 1950 y desde entonces ha sido sede dos Copas del Mundo de Fútbol, además de albergar numerosos conciertos y las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de 2016.
Sambódromo
Uno de los elementos más identificativos de la cultura brasileña es la samba. Este baile alegre y rítmico es un espectáculo que no puede perderse en su visita a Río de Janeiro.
El Sambódromo da Marquês de Sapucaí, el único de la ciudad, acoge numerosas celebraciones y demostraciones, sobre todo durante los famosos carnavales.
Este escenario al aire libre fue diseñado por el reconocido arquitecto Oscar Niemeyer y está divido en varias gradas, separadas por un camino en el que desfilan las escuelas de samba y sus carrozas.
También puede disfrutar de la samba en el complejo de arte y entretenimiento Ciudad de la Samba, situado en la zona portuaria.
Playas
En toda visita a Río de Janeiro se deben incluir al menos sus dos arenales más famosos: Copacabana e Ipanema.
La playa de Copacabana se sitúa en uno de los barrios más bohemios, con una gran cantidad de restaurantes, eventos artísticos, teatros, locales comerciales y también sinagogas, ya que tradicionalmente era el barrio de los judíos cariocas. La playa está además enmarcada por el famoso calçadao, una colorida vereda empedrada que conecta con Ipanema.
Este segundo arenal, ubicado en el barrio más lujoso y uno de los más caros de América Latina, es también un gran referente en el turismo de playa brasileño. Entre los múltiples puestos de Ipanema se encuentran ambientes para todos los gustos, desde las zonas de surfistas hasta las áreas familiares.
Pan de Azúcar
El Monumento Natural de los Morros de Pan de Azúcar es uno de los puntos más visitados de Brasil. Este cerro situado en la Bahía de Guanabara se alza sobre el Océano Atlántico alcanzando hasta 400 metros en su punto más alto, y ofreciendo así unas impresionantes vistas panorámicas sobre Río de Janeiro y sus playas.
Se puede acceder mediante los famosos bondinhos o teleféricos, que surcan la ciudad por el aire componiendo una de las postales más típicas de Río de Janeiro.